La gestión de permisos de usuario es fundamental para la ciberseguridad, ya que controla el acceso a recursos y previene brechas de seguridad. Es crucial limitar el acceso solo a quienes realmente lo necesitan, realizar auditorías periódicas, eliminar permisos obsoletos y utilizar herramientas de gestión de identidades (IAM). Además, se deben implementar estrategias como la segmentación de redes y el monitoreo continuo de accesos. Es igualmente importante desactivar cuentas de empleados que se van, actualizar permisos al cambiar roles y capacitar a los empleados sobre la seguridad de credenciales, estableciendo políticas claras para asegurar el cumplimiento normativo y la protección de datos sensibles.