El INCIBE y Fortinet han emitido una alerta de severidad máxima (5/5) ante vulnerabilidades críticas que permiten la ejecución remota de comandos (RCE) y la exfiltración de datos sensibles. El fallo más grave, CVE-2025-64155, afecta a los nodos Super y Worker de FortiSIEM, permitiendo a un atacante escalar privilegios hasta nivel root mediante solicitudes TCP manipuladas al servicio phMonitor. Paralelamente, se ha detectado que FortiFone es vulnerable a la extracción no autenticada de archivos de configuración con credenciales expuestas. Para mitigar estos riesgos, es imperativo actualizar a las versiones corregidas (como FortiSIEM 7.4.1 o FortiFone 7.0.2) y, de forma provisional, restringir el acceso al puerto 7900 mediante firewalls corporativos.